24/03/2010

self-destructiveness

La capacidad de destrucción del ser humano es increíble. Y aún más cuando se trata de destruir a otro. Estoy cansada de que el rimmel me cree una careta de mapache en la cara y que luego se me quede toda roja porque rostro pálido no soporta esos excesos. Yo no vine a esto. Después, las etiquetas se quedan mal puestas, cargas innecesariamente con un kilo y media de mierda y todo queda obsoleto, tétrico y sin sentido. Y a jugar a hacer trampantojos. Vivir para destruir. Así son las reglas.

 

 

waiting

6 comentarios:

Zepequeña dijo...

Pero tenemos que dejar eso de lado y aunque sea construir con el pegote de rimmel en el ojo.

Zepequeña.

Egoitz Azcona dijo...

SIGO esperando un dibujo, eh?
;P

[ raqueel * ] dijo...

que razon vivir para destruir...!
como la entrada que puse hace poco en mi blog! una carta del 2070! quizas ya lo hayas leido pasate si eso! deja los pelos d epunta sin duda...!

unbesazooo!!

me gusta el dibujo =)

St_Bªnn dijo...

a destruir se ha dicho!

Anónimo dijo...

Por eso es mejor no maquillarse...viva la naturalidad!

Anónimo dijo...

Construye B, construye. Ya sabes, piedra con piedra, pluma a pluma...