Las cosas se ponen interesantes. Es una impresión del día 16 de junio de las 21.53. Quizás a las 22.00, tenga otra. Pero por el momento, aprovecharé los 7 minutos que quedan para decir que me gusta mi croquis de corto-medio¿-largo? plazo.
Aprender de las malas experiencias es una buena experiencia. De las mejores, diría yo. Las malas son muy malas, pero después aprovechas para reorganizar todas esas pequeñas cosas que te llevaron hasta ella y por momentos te crees Aquiles con los talones completamente protegidos. Y reorganizarse uno mismo es igual que un trabajo de chinos si tu estructura es una montaña de naipes en la que has mezclado cartas de la baraja española y cartas de póker. Y ya se sabe, cada oveja, con su pareja. Y ni hablar quiero de parejas. Pero es así.
Está bien de vez en cuando recibir un puñetazo en el ojo por parte de“la vida”, eso que es como los genéricos en los medicamentos. La labor de reconstrucción, si te gusta el interiorismo, se hace aún más interesante. Redecoras tus paredes con otras pinturas, cambias el juego de sábanas y la mantelería, las tuberías, pones suelos nuevos y compras lámparas de última generación. Los eslóganes de “redecora tu interior” me gustan.
En el trabajo me gusta cómo se ponen las cosas. Me gusta lo que hago. Y que me guste lo que hago creo que, particularmente y en la situación mental que atravieso, es más que importante.
Empiezo a definir el sí, el no, el vaso vacío y el lleno. Y a conocer algunos puntos clave de las personas que resultan un naipe también fundamental en la construcción de tu torre.
Y además, el tener ilusión con proyectos que crees que pueden valer la pena, te sirven de ayuda porque te hacen por la mañana ponerte barra de labios y tacones y cumplir eso que tanto dice mi padre de: “si tú te ves guapa, los demás te verán guapa”.
Son las 22.00 y aún sigo pensándolo. Fin del post, no sea que desvaríe un poco más.
6 comentarios:
me gusta verte así ;)
Por cierto, me estás alegrando los exámenes con Zoila!! jajaja
me encaaaaanta, pero por Dior! Actualizaaaaaaaaaaaa!!! jajajaja. Dios, es que es genial!
Mucho ánimo!
Besitos
Es bueno de vez en cuando tener delirios. Vienen con su poquito de locura, de enajenación, pero no importa. En ciertas fases nos hacen perder el tino, quizá porque el tino suele ser tedioso.
Los delirios nos sacan del mundo cotidiano, nos arrojan en brazos de la desmemoria, y así, sin la menor prevención disfrutamos del olvido.
Por una vez (¡y qué excepción!) saltamos por encima de esa valla llamada horizonte y nos abrazamos con otros delirantes que nos inventan nombres y destinos.
Los delirantes pasamos al lado de la muerte y le hacemos un guiño. Nos movemos como si fuéramos eternos, sin tomar precauciones, más o menos sonámbulos, festejando los rayos y los truenos, y mirando a través de la lluvia.
Los delirios son premios, vida entre paréntesis, pero cuando el paréntesis se cierra y regresamos a lo cotidiano, a lo cabal, a lo de siempre, sentimos entre pecho y espalda una aguda nostalgia del delirio.
Un mini ensayo de Mario Benedetti, lo resume a la perfección.
Viva la vida! viva la redecoración! y efectivamente si tu te ves guapa los demás te ven guapa :)
Ya te he dicho mil veces que me encanta como escribes y como explicas las cosas. Y me encanta verte contenta, que a veces nos comemos demasiado el tarro por cosas que, en definitiva, importan menos de lo que creemos. En fin, que te mando un beso muy muy grande!!
What a lovely blog! It's my first time here and I really like it!
juliet xxx
Cada día eres más sabia! ;)
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