13/06/2010

not any sunday

Vuelvo a la carga y es que hoy no es un domingo cualquiera, de esos que tanto aborrezco. Hoy es un gran domingo (últimamente y de forma muy misteriosa me asaltan pensamientos positivos desde primeras horas de la mañana. Bueno, vuelvo a mentir: no es de una forma muy misteriosa. En menos de 24 horas ya me he tomado 3 pastillas y en cuanto termine esto me tomaré una aspirina para las piernas, porque sigo con ellas como si me estuvieran pidiendo a gritos una amputación.) Yo sigo con mi idea: hoy es un gran domingo. Por cosas sencillísimas. Nada de un domingo de cañas en la latina. Uf, no puedo ni bajar al perro para que mee en la calle como para irme esta tarde de cañas. Me está odiando, pero nos conocemos tan bien, que me perdona y se espera un rato más. Tampoco voy a ir al cine, ni tengo una cita con un maravilloso hombre imperfecto ni tengo una fiesta del copón bendito, con música de ambiente, luces bajas y gente con vestidos muy muy muy caros, menos el mío.

El caso es que hoy no pienso salir de casa, ni me voy a quitar mi pantalón de pijama de raso ni mi camiseta vieja de los Rolling. Por mi pelo podrían decir que estoy bajo supervisión médica, que no se equivocan y le he dado a mi cuerpo lo que me pedía: leche con galletas de chocolate. Es que me lo aprendí de Rosario. O Rosarillo. ¿Son la misma persona? “Si el cuerpo te pide marcha, marcha le tienes que dar”. Pues a mí me pedía leche con galletas y se lo he dado, a pesar de que tenía un pollo esperándome a las 14.30. Que me lo puedo merendar perfectamente. Qué lástima, lo único que me meriendo son… pollos.

Son ventajas de vivir prácticamente sola. Porque mi compañera de piso, por razones que nadie quiere, apenas está. Seguramente ni se acuerde de donde están las cucharas. Y aunque en días como hoy me viene bien estar sola, porque entre otras cosas, reposo mis cuerdas vocales porque ayer fui la campana de extracción de humos del local y hoy estoy completamente sin voz, la echo de menos. Que lo sepas. Te-echo-de-menos.

Pero como decía, hoy y algunos días más, estoy viviendo solateras, como dice mi padre, que nunca lo he entendido. No está mal por:

a) que sales de la ducha y te secas en el baño y no te apetece ir en albornoz y después volver a dejarlo y te puedes ahorrar ese paso. Pues lo haces.

b) Que no te apetece hablar o simplemente no puedes porque anoche fuiste fumadora pasiva y las cuerdas vocales te recomiendan desde el fondo de su corazón, que no abras la boca. ¡Pues no la tienes que abrir con nadie!

c) Que tienes que fregar la taza de leche de antes y ahora estás completamente inmovilizada y no puedes. No pasa nada, nadie más va a usar ese espacio y puede esperar media hora más.

Además, hoy es un gran domingo por otras razones. Extrañamente tengo mi imaginación a flor de piel como mi perra ahora mismo tiene la líbido y lo demuestra con las esquinas de su cesto y estoy escribiendo sin pararme a pensar mucho, cosa que me encanta, pues es cuando me salen los mejores textos, a mi parecer. Así que nada, que me apetece escribir, ¡pues a escribir se ha dicho! Inconvenientes: podría publicar este texto por fascículos, seguramente.

Más cosas del gran domingo: hoy me he propuesto bajar después a tirar la basura y a darle el gustazo al perro de poder mear en la calle como una cincuentona de mi barrio. No pienso cambiarme. Me divierte salir a la calle casi en pijama y que la gente me mire y diga: ¿de dónde ha salido esta? Es súper divertido. En serio. Como si fueras a una fiesta de disfraces. Y a mí no hay cosa que más me guste que disfrazarme. De lo que sea. Y lo mejor de todo es que te ahorras el tener que cambiarte para después volver a tener que ponerte otra vez la camiseta vieja de Rolling, el pantalón de raso de pijama y el pelo de loca de centro psiquiátrico.

En realidad no colaboro nada con mi futuro amoroso con este tipo de columnas que me describen como lo “antisexy”. En el fondo lo soy, policías secretas.

Y como último punto… creo que hoy me voy a dar un maratón de Sexo en Nueva York –primera temporada-y me la voy a terminar. Voy a terminar de ver las películas que no termino nunca de ver por las noches porque me quedo dormida y lo mismo hasta empiezo a pintar un cuadro que quiero regalar a mi tía para su nueva casa. Bueno, también tengo que llamar a un hombre para pedirle consejos sobre otro hombre. Empatía, sin más.

Y vosotros, ¿cuál es vuestro domingo perfecto? Este no es el mío, obviamente, pero bueno, no es nada más lejos de la realidad a mi alcance en estos momentos y no me voy a molestar mucho más en pulirlo. Si acaso me hago después una infusión en una copa de balón y así tiene más glamour.

4 comentarios:

Hel dijo...

me parto xD
yo voy a la feria del libro.. si quieres sacar tus cansadas piernas a pasear un rato avisame ;)

Paloma dijo...

Yo estoy leyendo cuatro libros a la vez (en francés) para poder examinar a mis alumnos la próxima semana, ¡vaya profesora que lo deja todo para el último día (como ellos)! pero claro, yo debería dar ejemplo...es que estoy tan cansada ya de curso como ellos, así que, por Dios, que esta semana al menos no tengamos 40º en las clases...
He hcho una pausa y ya me voy a seguir con el que me toca leer ahora, "une chasse au trésor", una búsqueda del tesoro, a ver qué me cuenta (por cierto, en las fotos que pusiste de tu casa familiar hay auténticos "tesoros" y objetos preciosos)
Me ha gustado mucho el texto, tan espontáneo!
Besos.

ElenaNito dijo...

Mi domingo perfecto es como el tuyo solo que a las 6 de la tarde incluye invitar una amiga a casa para tomar un café y ver una película.

A mi me encanta salir medio en pijama a la calle para que luego cuando me arregle sentirme aún más glamurosa¡¡

Disfruta de lo pco que queda del domingo¡¡

Paula dijo...

Hola :)
Llevo siguiendo tu blog bastante tiempo y nunca me habia decidido a dejarte un comentario.
Ahora estaba leyendo esta nueva entrada (a continuacion leere la siguiente que no he tenido tiempo de hacerlo) y me di cuenta de que me gusta mucho como escribes, eres real , sin artificios LO K TE VIENE A LA CABEZA y eso es lo que echo de menos en otros blogs que se centran unicamente en dar datos sobre la vida sin ton ni son o que solo se centran en la ropa que llevan en las fotos. Me encanta la moda y COMPRAR ROPA (una pesadilla para la cuenta bancaria de mi padre jajaja)pero me gusta ver que la persona se dedica al blog, que ese blog pertenece a alguien (porque en ocasiones creo k el propio ordenador se encarga de hacerlo todo en plan automatico y me da mal royo comentar a una MAQUINA).
Bueno, espero que no te aburras con mi parrafada. Me seguire pasando por aqui :)

Un beso y gracias por entrenerme dia a dia de una forma tan peculiar :)